angle-left Las autopistas inteligentes adelantan al coche autónomo
TUNGSTENO

Las autopistas inteligentes adelantan al coche autónomo

Sistemas basados en datos satelitales, cámaras de infrarrojos, carriles mixtos, reconocimiento automático de matrículas: las carreteras se digitalizan. Y las opciones para cambiar el modelo de acceso a autovías y ciudades se multiplican.

Inteligencia artificial, big data o machine learning empiezan a implementarse en los sistemas de peaje para ser más eficaces en unas carreteras cada vez más digitalizadas. Crédito: Abertis.

 

FRANCESCO RODELLA | Tungsteno

¿Llegará el momento en que todas las autovías se conviertan en autopistas de peaje? El debate sobre un eventual cambio de modelo de gestión de las actuales “vías de alta capacidad”, como se definen técnicamente las carreteras de más carriles, está abierto. La discusión contempla múltiples aspectos, desde el mantenimiento de la red o la sostenibilidad medioambiental, hasta cuestionar el acceso libre a áreas altamente congestionadas en las grandes ciudades. Las nuevas tecnologías pueden ayudar a resolver este rompecabezas con soluciones que hagan más sencilla la vida (y los viajes) de usuarios y otros actores involucrados.

Con sus más de 17.000 kilómetros, España tiene una de las redes de carreteras de gran capacidad más extensas del mundo. De ellas poco más de 3.000 (alrededor de un 18%) son de pago. Pero la financiación que procede de los peajes de usuarios es inferior a la de otros grandes países europeos como Francia e Italia, según señala la Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de Infraestructuras (SEOPAN) en un informe elaborado por la consultora A.T. Kearney. Y de aquí a 2021 se prevé que se reduzca aún más, ya que han empezado a vencer las concesiones para la explotación de algunos tramos de pago (SEOPAN calcula que en total suman unos 1.100 kilómetros).

La asociación propone extender un modelo de tarificación a toda la red vial actual, incluidos puntos críticos de acceso a las principales ciudades (en particular Madrid y Barcelona), teniendo en cuenta factores como la congestión, los niveles de contaminación, el estado de la infraestructura y la frecuencia de uso, para determinar la cuantía de los peajes. De esta manera, argumenta, se podrán aumentar los recursos necesarios para el mantenimiento, así como reducir atascos y contaminación en zonas urbanas congestionadas. Nuevas tecnologías como big data e Internet de las cosas pueden ayudar a implementar sistemas de peaje más ajustados a cada caso, agrega.

Todavía no se ha tomado ninguna decisión oficial al respecto. De momento, en España se siguen utilizando los modelos ya arraigados. En las autovías, se trata del llamado peaje en sombra, un sistema por el que las empresas concesionarias cobran de las administraciones públicas en base al cálculo del flujo de vehículos que transitan por una carretera y su tipología (un largo menor o mayor de cinco metros), sin cargos directos para los usuarios, que sí pagan con diferentes sistemas en las autopistas de peaje.

Los nuevos sistemas de control inteligentes y sensores distribuidos por las vías permiten variar la tarifa de peaje en función del tráfico para mejorar la circulación. Crédito: Wikimedia Commons.

Mejoras en los sistemas actuales y nuevas perspectivas

Domingo Jiménez, director de operaciones de Sacyr Concesiones, explica que la inteligencia artificial y el machine learning ya pueden ayudar a mejorar sensiblemente la eficacia del cómputo de peajes en sombra, que actualmente se realiza a partir de la toma de imágenes en un determinado punto de la carretera y de los datos procedentes de espiras electromagnéticas implantadas en la calzada, pero requiere de auditoría y verificación manual.

“Una máquina puede contar los vehículos que aparecen en un vídeo y además clasificarlos. Eso parece fácil, pero tiene que hacerlo a velocidades altas, y en condiciones de baja visibilidad, tanto nocturnas como en caso de niebla o lluvia”, explica. Para afinar su precisión y así también reducir el riesgo de fraudes, agrega, es posible utilizar cámaras de infrarrojos o sistemas de visión artificial, basados en sensores láser. Estos últimos son capaces no solo de detectar el paso de un vehículo, sino también su silueta, lo que permitiría determinar mejor sus dimensiones y cobrar peajes diferentes según la tipología, mantiene.

En su opinión, la incorporación del aprendizaje automático en estos mecanismos sería un paso posterior. “En un principio el sistema puede plantear que no reconoce si un vehículo es un coche, un camión o una pick-up. Si se lo indicas, aprende, y cuando pase la siguiente pick-up ya no te lo va a preguntar”.  Sacyr estudia actualmente la integración de estas tecnologías en las carreteras de las que tiene concesiones en España y en otros países.

En el caso de que se opte por ampliar el número de carreteras de peaje y se plantee incorporar sistemas alternativos, también se pueden analizar modelos ya implementados en otros países. Màrius Gómez, de la empresa T-Systems, indica algunas de las ”múltiples soluciones” posibles. Por un lado, mantiene, hay sistemas de cálculo de las tarifas basados en datos satelitales, como el que se aplica para los camiones en Alemania (allí no hay peajes para coches).  Por otro, también existen carreteras donde coexisten carriles libres y otros de pago.

Gracias a mecanismos de control inteligentes y sensores de percepción del entorno distribuidos en la vías, en ellas las tarifas suelen subir o bajar de precio según haya más o menos tráfico, para así distribuir mejor los vehículos que van circulando. Algunos ejemplos de ello ya se han dado en varios estados de EEUU, como Texas, California y Virginia del Norte). Cada sistema ofrece opciones electrónicas para pagar los peajes, en algunos casos también con posibilidad de hacerlo después de haber recorrido el tramo interesado en el límite de un plazo establecido.

Otra alternativa, agrega Gómez, es la de implementar un sistema de peaje por viñeta (adhesivo aplicable a un vehículo que certifica la autorización a transitar por una determinada carretera o área en un determinado periodo de tiempo tras pagar una determinada tarifa), pero aprovechando las posibilidades de los software para ampliar los factores a tener en cuenta a la hora de emitirlas (por ejemplo el impacto medioambiental de cada medio de transporte o las áreas en las que se va a circular con mayor frecuencia).

La implementación de los nuevos softwares existentes permitirá ampliar los criterios de tarificación en las autorizaciones certificadas a través del sistema de peaje por viñeta. Crédito: Asfinag.

Peajes urbanos y carreteras digitales

Una tecnología que gana cada vez más peso en sistemas de peaje novedosos, también porque es integrable con otros elementos inteligentes, es el reconocimiento automático de matrícula (conocida también con la sigla ANPR, derivada de la denominación en inglés Automatic Number Plate Recognition), capaz de detectar con cámaras los caracteres de una placa y aprovechar el potencial del aprendizaje automático para confrontar los datos que recoge con los de una base datos y controlar que las reglas de acceso a una determinada carretera se respeten.

Gómez explica que el ANPR puede resultar especialmente útil para vigilar el acceso a áreas urbanas con peaje, como ocurre en algunas ciudades europeas. Entre ellas, está Londres, —donde se cobran tarifas en zonas particularmente congestionadas del tráfico y también se tasan vehículos con problemas de emisiones—, que ofrece un sistema de pago mensual basado en el registro de los tránsitos. Otros sistemas de este estilo son los de Milán, Estocolmo y Oslo.

De todas formas, Gómez invita a “poner en valor” el modelo actual de España, basado en la colaboración pública-privada en las autopistas de peaje a través del sistema de las concesiones, que ha permitido al país “situarse dentro de los referentes” en el ámbito de las vías de alta capacidad. En su opinión, el debate sobre un eventual cambio de modelo tiene que contemplar previamente “diferentes dimensiones”, que van de la sostenibilidad a la proporcionalidad entre pago y uso, sin olvidar las peculiaridades de cada territorio.

Consecuentemente, la evolución de los sistemas de peaje tendrá que tener en cuenta la transformación que está viviendo el sector del automóvil, proyectado en el desarrollo de vehículos autónomos y eléctricos, así como en la integración de cada vez más servicios para los usuarios gracias también a tecnologías como el 5G, sostiene Gómez. En este contexto, afirma, la progresiva digitalización de las carreteras contribuirá a crear una interconexión en tiempo real entre los conductores, los coches y el entorno en el que se mueven. “La carretera se transformará en una plataforma de colaboración para la movilidad del ciudadano”.


  · — —

Tungsteno es un laboratorio periodístico que explora la esencia de la innovación. Ideado por Materia Publicaciones Científicas para el blog de Sacyr.

 

También podría gustarte

SÍGUENOS EN FACEBOOK

VIDEOS INNOVACIÓN

VIDEOS IFRIDAYS

CONTACTO SACYR

Condesa de Venadito, 7
28027 - Madrid (España)
Teléfono: +34 91 545 50 00

www.sacyr.com