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INNOVACIÓN

Derek Redmond, una historia de superación, compromiso y trabajo en equipo

Barcelona, 3 de agosto de 1992. El estadio Olímpico de Montjuïc acoge las semifinales de una de las pruebas estrella de los Juegos Olímpicos, los 400 metros lisos. Sobre el tartán, todas las miradas están puestas en el joven plusmarquista británico, Derek Redmond.

El atleta de Milton Keynes partía con la vitola de favorito para hacerse con el oro en una de las modalidades de velocidad más espectaculares de los JJ.OO. Redmond llegaba en plenitud física y mental después de una trayectoria plagada de lesiones.

Suena el disparo, comienza la carrera. Situado en la calle 5, Derek arranca de forma espectacular, situándose en los primeros puestos. El atleta inglés está flotando en el aire, sus piernas golpean la pista a toda velocidad, imponiendo un ritmo frenético y liderando la prueba. Pero, en el ecuador de la carrera, a unos 200 metros de la meta, todo se tuerce. La parte posterior de su muslo derecho se resiente. Redmond disminuye la velocidad, se para, y evidencia enormes muestras de dolor.

En un abrir y cerrar de ojos, se acaba la competición para él, su sueño de ser campeón se esfuma. Pero Derek no está dispuesto a rendirse. Ha sacrificado mucho para estar ahí. En un alarde de valentía y coraje, se levanta y comienza a cojear en dirección a la línea de llegada. Los árbitros intentan pararle, el estadio se enciende, la meta está más cerca.

De repente, el padre de Derek, al ver la grave situación de su hijo, salta a la pista e intenta detenerlo. El velocista británico está dispuesto a continuar y terminar con la carrera. Ayudado por su padre, y ante la ovación unánime de los más de 60.000 espectadores que abarrotaban el Estadio Olímpico de Montjuïc esa tarde, Redmond termina la prueba, cumple su reto y se convierte en leyenda.

Esta es la historia de Derek Redmond. Una historia de superación, compromiso, esfuerzo y trabajo en equipo.

 

 

Unos valores que representan a nuestra compañía y que definen el espíritu de nuestro programa Sacyr iChallenges.

En Sacyr, creemos que el trabajo en equipo es una de las claves del éxito de cualquier empresa. Al igual que Redmond necesitó la ayuda de su padre para finalizar su carrera, necesitamos la aportación de agentes innovadores – internos y externos- con los que co-crear e impulsar nuevas ideas que mejoren la calidad de vida de los ciudadanos. El esfuerzo colectivo es fundamental para llevar a cabo grandes proyectos que contribuyan a la mejora de nuestras actividades.

A pesar de su inoportuna lesión, Derek terminó su prueba, cumplió su reto. Como compañía comprometida e innovadora, afrontamos cualquier desafío para transformar la sociedad, trabajando con esfuerzo y pasión en la mejora de las infraestructuras y servicios a los ciudadanos. Es ese espíritu de superación el que nos permite avanzar, seguir creciendo y vencer cualquier adversidad.

En esta edición de Sacyr iChallenges, hemos identificado cuatro retos:

  • Desarrollo de negocio inteligente
  • Digitalización de la seguridad laboral
  • Atención social y cuidado remoto
  • Peajes inteligentes

Queremos colaborar con todos los agentes innovadores que puedan dar solución con sus ideas a los retos planteados. Sacyr iChallenges representa ese compromiso hacia la innovación, ese afán por superar cualquier desafío, ese esfuerzo por impulsar ideas que ayuden a transformar nuestra sociedad.

Derek Redmond finalizó su carrera, cumplió su reto. ¿Nos ayudas a cumplir los nuestros?

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