Innovación

Los beneficios tripulados de los drones

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Por Georges Aoude y Guillaume Thibault. Traducido por Teresa Woods

Armados con sensores, los drones comerciales están a punto de convertirse en una nueva fuente de información digital. Calculamos que el mercado de los drones alcanzará casi 7.000 millones de dólares (unos 6.282 millones de euros) en el mundo en 2020. Este crecimiento estará impulsado por el esclarecimiento de las regulaciones, costes cada vez menores de los componentes y, de forma más importante, la innovación continua que conecta las capacidades de los drones con el análisis de big data.

Mientras que el 60% del uso actual de drones tiene que ver con las comunicaciones y los medios de comunicación para, por ejemplo, el rodaje de películas y la fotografía comercial, nuevas aplicaciones de mayor valor ya están en camino: los drones tienen una importante ventaja en términos de precisión, comodidad y coste frente a soluciones más tradicionales como los satélites y helicópteros. Los sensores que se incorporan en los drones se pueden utilizar para recoger una variedad de datos impresionante y allanar el camino para el aumento de la digitalización de los procesos industriales.

Los líderes de un amplio espectro de industrias ya están aprovechando datos procedentes de drones. En la industria petrolera, por ejemplo, lo que antes significaba semanas de trabajos de inspección ahora sólo lleva unos pocos días gracias a las imágenes térmicas y la tecnología “olfateadora de gas” para la supervisión de plataformas petrolíferas y oleoductos. Sky Futures, una empresa que ofrece servicios de dron a terceros para inspecciones y que colabora con petroleras como BP, Shell, Statoil y Conoco Philips, ha recaudado 9,5 millones de dólares (unos 8,6 millones de euros) en inversiones tan sólo durante el último año.

En el transporte, la ferroviaria estadounidense BNSF ha sumado fuerzas con la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos para probar drones que inspeccionen a distancia vías y puentes y además monitoricen la calidad del aire. Network Rail, en Reino Unido, emplea drones como parte de su proyecto ORBIS para digitalizar la red ferroviaria del país en 3D y poder mejorar la planificación de los trabajos de mantenimiento y renovación de las vías. Las aerolíneas Easyjet y Lufthansa han adoptado los drones como una herramienta para supervisar los aviones.

La reducción de costes y las mejoras en seguridad que ofrecen los drones también están atrayendo a otras industrias. El gigante de la minería Rio Tinto utiliza drones para estudiar los equipos y los pozos mineros en Australia occidental. Se conoce que la empresa de maquinaria pesada Caterpillar está probando el uso de drones para la gestión de la flota de vehículos sobre el terreno, mientras que los drones son la piedra angular del servicio de “Construcción Inteligente” de Komatsu, que puede automatizar completamente las máquinas excavadoras.  Y uno de los actores principales de las ventas al por menor, Walmart, está estudiando cómo podrían ayudar los drones a mejorar la gestión del inventario en sus almacenes.

Las posibilidades al alza de los datos obtenidos con drones podrían inspirar cambios globales en la manera de recopilar datos, sobre todo si permiten ahorrar costes, reducir el peligro y mejorar la analítica. Por ejemplo, se puede ahorrar gracias a los análisis de inventarios, las imágenes térmicas de oleoductos y vías férreas, los modelos tridimensionales para reclamaciones de seguros e imágenes no destructivas en frecuencia de terahercios para los edificios. Para muchas empresas pronto podría merecer la pena comprobar si los datos de una aeronave no tripulada podrían aportar valor, optimizar los procesos actuales u ofrecer nuevas oportunidades de crecimiento.

Si una empresa identifica beneficios en potencia, entonces puede plantearse si emprender un programa de desarrollo para drones en varias unidades del negocio o filiales, para optimizar la inversión y fortalecer el análisis de sus datos. Además, las organizaciones que decidan invertir en drones podrían necesitar ajustar la organización de sus procesos con datos así como mejorar su conocimiento de las leyes locales. Mientras que algunos datos obtenidos con drones pueden complementar los anteriores, otros convertirán en obsoletos ciertos métodos de recopilación. Sin embargo, y dado que los drones tienen un historial aún muy corto, determinar el “mejor” método para recopilar datos requerirá un estricto análisis de los beneficios frente a los costes -por ejemplo con programas piloto- antes de emprender una reestructuración más cara y profunda.

Los negocios también tendrán que determinar si operar sus propios drones o subcontratarlos. Factores como el horizonte de inversión, la seguridad deseada para los datos y la velocidad prevista para el desarrollo influirán en esta decisión. Una empresa podría optar por hacer todo internamente si le preocupan temas como la propiedad de la información y su seguridad, está dispuesta a realizar una fuerte inversión inicial y quiere aprender a base de hacer. Como ejemplo, la operadora ferroviaria francesa SNCF utiliza un programa interno de drones para mejorar la seguridad y el mantenimiento al monitorizar la red.

Subcontratar tendría más sentido, en cambio, cuando los datos se pueden compartir -incluso para soluciones a escala de industria- o si se quiere lanzar rápidamente y con menos inversión un programa de datos con drones. Las empresas comercialmente cualificadas para ofrecer servicios con drones multisensor ya operan en varias industrias. Colaborar con ellas está demostrando ser una opción popular cuando las empresas prefieren reclutar un especialista experimentado en los avatares de la tecnología así como su normativa. Estas alianzas hasta han dado paso a nuevos emprendimientos: Lufthansa Aerial Services firmó un acuerdo en enero con el fabricante de drones DJI para desarrollar aplicaciones comerciales especializadas para aeronaves no tripuladas como un proyecto piloto para un fabricante de turbinas eólicas.

Por último, tanto si los subcontratan como si desarrollan ellas mismas sus equipos de drones, las compañías tendrán que desarrollar capacidades internas para el análisis de big data y poder aprovechar esta nueva fuente de información. Esto significará contratar los perfiles de científicos de datos que suelen encontrarse en las empresas tecnológicas con gran volumen de datos. Lo más probable es que la demanda de estos especialistas se dispare a medida que cada vez más industrias apuesten por este tipo de datos.

Para muchas empresas, los drones se están convirtiendo rápidamente en otro componente a tener en cuenta a la hora de elaborar estrategias de digitalización. Respaldadas por servicios en la nube y técnicas de big datalas capacidades sin precedentes de recopilación de datos de los drones tienen el potencial de alterar radicalmente la dinámica competitiva del paisaje de la información.

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