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“Innovar con materiales no es como crear ‘apps’, requiere una gran cantidad de capital”

Foto: Jay Whitacre (izquierda) hablando con el director de 'MIT Technology Review' Jason Pontin en la conferencia EmTech. Crédito: MIT Technology Review.

Consciente del reto de mejorar las baterías, el ganador del Premio Lemelson-MIT 2015, Jay Whitacre, podría lograr el “milagro” de masificarlas

Por Richard Martin (Traducido por Teresa Woods)

Jay Whitacre, profesor de ciencia e ingeniería de la Universidad de Carnegie Mellon (EEUU) y fundador de Aquion Energy, ha ganado el Premio Lemelson-MIT de 2015. El galardón, que asciende a 500.000 dólares (unos 458.000 euros), reconoce cada año a un inventor destacado en la etapa media de su carrera que haya desarrollado un producto o proceso con gran valor para la sociedad. Whitacre inventó una nueva clase de batería, hecha de materiales no tóxicos, que puede proporcionar almacenaje a largo plazo de energía solar, eólica y de otras fuentes intermitentes a muy bajo coste (ver ¿Se puede almacenar el Sol?). En la conferencia EmTech 2015 celebrada en Cambridge, Massachusetts (EEUU), Whitacre habló con el editor de energía de MIT Technology Review Richard Martin, y con el editor jefe y director de la revista Jason Pontin acerca del futuro del almacenaje energético y Aquion Energy. Lo que sigue a continuación es una transcripción editada de esa conversación.

¿Qué significará este premio para su futuro y el de su empresa?

Cambia mi vida de una forma bastante profunda, porque es un reconocimiento muy personal. Ayuda a señalarme como alguien de quien se considera que ha conseguido algo excepcional, lo cual es fantástico.

En cuanto a Aquion Energy, [este premio] señala el reconocimiento de que durante los últimos cinco o seis años mis compañeros han fundado entre 15 y 30 nuevas empresas de baterías, y somos la única que ha sido reconocida de esta manera. Y somos la única, por lo que yo sé, que ha iniciado la fase de fabricación.

Puesto que producimos algo que se ha lanzado ya al mundo, un producto real que nació de algo que yo hice, es un reconocimiento que no sé si hubiera podido obtener otra persona.

Foto: Jay Whitacre. Crédito: MIT Technology Review.

Foto: Jay Whitacre. Crédito: MIT Technology Review.

¿Y el dinero?

Gran parte será destinado a la Universidad de Carnegie Mellon, donde imparto una asignatura sobre la invención y la innovación para tecnologías intensivas en materiales. Junto con mis compañeros la estoy convirtiendo en un libro y un proyecto a los que este dinero será destinado. Lo hacemos con la intención de promover el espíritu del premio Lemelson, al animar a la invención y a la educación. Muy poca gente ha documentado el aspecto que tiene la innovación para este tipo de actividades intensivas en materiales. Existe una manera distinta de contemplar la invención y la innovación. Para tener un impacto a corto plazo, hay que pensar de una manera distinta que si trabajaras en la tecnología informática o el diseño de electrónica.

Entonces, ¿cómo es?

La diferencia está en que se necesita disponer de una gran cantidad de capital para hacer cualquier cosa con materiales. Puedes disponer de un material genial, un concepto muy innovador, pero no puedes simplemente pasar a la fabricación. Necesitas una nueva técnica de fabricación, un proyecto de escalado de millones de dólares, y después más dinero para fabricarlo a escala. Es una inversión masiva de capital y de tiempo y otra manera distinta de considerar la toma de riesgos que si tienes una idea para un nuevo portal web o una nueva app.

¿Cómo se ha manifestado esto en la evolución de Aquion Energy?

Una de las cosas más importantes de las que me atribuiré el mérito, tanto como inventar o tener la idea, es que nos dimos cuenta en seguida de que no utilizaríamos una tecnología de fabricación sin precedentes en la industria existente. Sabíamos que no podríamos inventar algo para que funcionara la invención, porque entonces se apilarían las ideas complejas una encima de otra. ¿Qué materiales existentes, qué técnicas conocidas de procesamiento necesitamos para hacer que se convierta [nuestra invención] en una realidad? De hecho, cogimos prestado parte del embalaje del procesamiento alimentario y algunas tecnologías, seleccionamos cosas – es muy distinto a desarrollar la tecnología de fabricación más optimizada que te puedas imaginar. Descartas ciertas ideas porque sabes que no las puedes fabricar.

¿Nos puede dar una actualización sobre la empresa?

Espero con ansiedad al año que viene, cuando realizaremos una nueva revisión de nuestra línea existente de producción. Tenemos un plan a largo plazo, y nos establecimos como una empresa productora este año. El futuro pinta muy bien. Hay tres o cuatro sitios donde el mercado de almacenaje fotovoltaico fuera de red, o parcialmente conectado a la red, se está desarrollando a lo grande: en Hawái (EEUU), Alemania y Australia, el coste de la electricidad es alto, por lo que existe un incentivo para mantener la energía generada dentro de la vivienda en lugar de enviarla a la red. Lo que estamos observando ahora mismo es súper emocionante.

Bill Gates ha dicho que necesitamos “una tecnología milagrosa” para evitar las peores consecuencias del cambio climático global. ¿Ha observado usted alguna tecnología milagrosa viable? ¿Es la batería de Aquion Energy una tecnología milagrosa, o necesitamos hacer volar por los aires la forma y arquitectura actual de las baterías para llegar a algo verdaderamente revolucionario?

Depende de cómo se defina “milagro”, ¿verdad? Existen argumentos plausibles de que si seguimos el camino de la evolución en tecnologías solares y eólicas, algún día llegaremos a ello. Pero no sucederá mañana: requiere décadas apañar los costes para lograr la escala necesaria de estas cosas. Es un proceso evolutivo.

Creo que existen dos o tres tecnologías de baterías, incluida la nuestra, que siguen una trayectoria de bajar bastante por debajo de los 100 dólares (unos 92 euros) por kilovatio-hora. Si se baja de este precio se puede tener un impacto gigantesco, realmente es algo de cajón. La trayectoria en la que nos encontramos nos acerca mucho ya de por sí a eso. Sobre papel, podemos llegar. No creo que haya que tirar por la borda la arquitectura actual de las baterías, más bien se trata de cosas como la integración vertical masiva, y parte de ello consiste en la innovación técnica incremental.

Aquion Energy se fundó con el propósito de alcanzar esa cifra. Hay mucho que hacer de aquí a cinco años para poder llegar. Pero creo que llegaremos.

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MIT

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